Haydée Echeverría, gran maestra de nuestra profesión.

Tiempo estimado de lectura: 10 minutos.

Haydée Echeverría

En este artículo voy a compartir una hermosa conversación que tuve con Haydée Echeverría.

Ella es la Directora de la carrera de Psicopedagogía de la Universidad Nacional de San Martín, autora y profesora, figura fundamental para nosotros los psicopedagogos.

Cuando hablamos de Haydée, no puedo menos que decir que admiro su lucidez, su sentido lógico de las cosas, lo actualizada y avanzada que está. Y que con su edad, ya es una señora grande, es un ser absolutamente jovial, lleno de energía, con luz en la mirada y garra en la voz.

Ella fue entre otras cosas, la cabeza de equipo que diseñó la carrera de Psicopedagogía en la UNSAM, universidad donde tengo el honor de enseñar. Por eso le pedí ayuda para pensar algunas cuestiones que me inquietan sobre nuestra formación como profesionales y el rol que tenemos los profesores en este punto.

Me encantó esta charla, y como ella me dio permiso para publicarla en Palabra Apropiada, aquí la comparto. Corregimos entre las dos la transcripción. Como fue una apasionada charla de una hora, tuve que hacer una reducción del material, pero las ideas principales están aquí.

Mi pregunta

Llegué a ver a Haydée con una pregunta que mantengo viva hace tiempo: y es si se puede enseñar a ser terapeuta en la universidad.

La labor terapéutica se basa en un repertorio de saberes prácticos, de análisis de los fenómenos, de conductas y acciones que son entre prácticos e intuitivos y me pregunto ¿cómo hace la universidad como espacio de formación eminentemente teórica para que sus alumnos puedan hacer ese pasaje?

En los graduados menos expertos vemos que la falta de experiencia y de herramientas para hacer un análisis adecuado del problema, produce una fractura entre lo que están habilitados a hacer  y lo que ellos mismos se habilitan a hacer en tanto profesionales.

¿Se puede enseñar/aprender desde el formato universitario el trabajo clínico con sujetos con dificultades de aprendizaje?  ¿Cómo se ocupa la universidad de articular la teoría con la práctica?

 

El diálogo

Haydée: Lo que nosotros hicimos cuando armamos la carrera, que el objetivo sea directamente la formación de terapeutas.

Son dos instancias, o tres. Primeramente la intervención temprana, tomar la franja de 0 a 3 que nos parecía, y me sigue pareciendo a través de mi práctica profesional,  que yo tuve a lo largo de toda mi vida en diferentes hospitales, que siempre la franja de 0 a 3 quedaba afuera. El niño aparecía a partir de los 5 años.

Entonces eso fue una instancia novedosa en la formación de la carrera de psicopedagogía, que de hecho no la tienen las otras universidades.

Y en segundo lugar pensar que la vida del ser humano es desde que nace hasta que muere, entonces también tenemos que abordar los años posteriores a la etapa tan productiva de la enseñanza primaria, secundaria y universitaria. Todo el componente que hay de la 3era, 4ta, 5ta edad (sonríe) es impresionante en función de la plasticidad cortical que tienen los sujetos.

La carrera fue modelada por una conjunción de lo teórico y lo práctico. Y ya en el 1er año, en el segundo cuatrimestre empiezan a circular por diversos lugares para observar (enfatiza la palabra). Observación de todo tipo: de espacios lúdicos, de clubes, de geriátricos, o sea para que tengan justamente una práctica profesional que no sea rehabilitatoria, sino que sea psicoprofilácticamente pensada.

Yo no creo que cada uno de nosotros deba tener una vida centrada en ser terapeutas con respecto a todo el mundo, no. Pero sí que tengamos… relaciones terapéuticas.  Y eso me parece que es algo que a veces se deja de lado y siempre se va a lo patológico.

Yo quiero correr siempre el eje y  facilitar un proyecto social, una instancia de relación terapéutica que se dé entre los seres humanos.

Tratamos de que las clases no sean solamente informativas, sino formativas de determinados aspectos de interacción. Entre ellos y con nosotros. No es que se van con el libro debajo del brazo a la casa. Acá no, acá hay que formarse todos juntos, con las preguntas, con los posibles talleres de lectura, es decir tratamos de modelar a este futuro psicopedagogo también, en una instancia que sea favorecedora de aprendizajes para el otro.

Un placer escucharla

Ella habla con agilidad, sosteniendo la mirada y con tonos enfáticos, se apasiona por lo que trasmite.

Ma. Inés: Hay un cambio también de los tiempos de nuestra Profesión. Cuando yo me formé por lo menos, fui alumna de licenciados en Educación y licenciados en Psicología. Y por cuenta nuestra teníamos que hacer una síntesis muy esquemática. Ahora hay producción genuina nuestra y los nuevos graduados ya son alumnos de psicopedagogos.

Y también en el campo laboral hay muchas novedades. Por ejemplo trabajar como acompañante. En lo personal me preocupa que a veces por la urgencia de trabajar, con cursos de dos meses nuestros graduados reemplacen lo que vieron en la facultad para tomar “atajos”. Que se apoyen en  manuales que dan prácticas tipo receta, que pueden ser buenas prácticas, pero a veces llevadas sin juicio a la acción.

Haydée: No están tamizadas.

Ma. Inés: Sin análisis previo, sin que se tenga sentido de la totalidad del fenómeno, digamos. Por eso empecé a pensar en este tema. Otro ejemplo: se gradúan sin habilidades básicas para escribir informes, cuando nuestra tarea requiere escribir varios informes de cada paciente.

Haydée: Claro, es una tarea de investigación hacer un informe de un paciente. Y tenés que tener una hipótesis mínima para tomar el material de las técnicas que te permita formar o descartar una idea del paciente. Son cosas distintas. Una es una concepción más holística del sujeto. Otra es que se tomen recetas, competencias totalmente sesgadas.

El contexto cultural en el que debe darse la carrera, que es lo que trabajo con los profesores, es un contexto político educativo.  Tratamos de crear situaciones de andamiaje para que puedan ser considerados, porque hoy el reto colectivo de toda la población va mucho más allá de un problema de aprendizaje. Es un problema de vida, de adecuación temperamental muy serio que estamos viviendo.

Ma. Inés: Eso se relaciona con algo que yo también me preguntaba, que los cambios sociales son mucho más dinámicos que lo que puede responder la universidad. Por ejemplo cuestiones de género, de crianza, de niños con la tecnología, en la sexualidad. En la clínica a veces aparecen situaciones, casos que son complejos. Y los profesionales, la verdad, es que no sabemos qué hacer. Podemos decir qué hacer sobre lo que ya pasó, pero todavía no en los nuevos que se plantean.

Entonces, ¿cómo se hace para la apertura, cómo hacer para que la universidad tenga esta flexibilidad en la formación? Y que cuando aparece un problema, ¡que no es un problema!,  y hay que definirlo como algo que no es un problema, sino que es una nueva realidad, pero seguimos con el juicio previo.

Haydée: Totalmente. El profesional no está formado en esa dinámica. Tiene que absorber eso e implementar situaciones donde no esté involucrada su situación personal, por cuestiones ideológicas o religiosas que son respetables. Yo pienso en la convivencia, qué factores de la convivencia pueden ser patologizantes. Que haya armonía.

Sobre ser terapeuta

Ma. Inés: Encontré un documento (aquí para leerlo 👈🏼)   que detalla cuáles son las habilidades terapéuticas en general, y hay algunas que hablan de adaptar la intervención al contexto del paciente.

(Aquí se produjo un malentendido, porque la pregunta se refería a la adaptación del terapeuta al medio del consultante. Pero ella interpretó que el tratamiento psicopedagógico tenga por objetivo la adaptación del paciente a las demandas de su entorno. Sin embargo, toda la respuesta me pareció muy interesante y comprometida.)

Haydée: La capacidad de adaptar… el concepto de adaptar a mí me resulta un poquito ideológico porque ¿a qué sistema tenemos que adaptar? Ahí está lo político. Yo tengo que adaptar a un chico a … donde su voz no tenga ninguna apreciación específica? Lo vemos como un concepto bastante conexionista. Adaptar estímulo respuesta.

Creo que la función de la psicopedagogía no es adaptar. Yo haría una crítica al concepto de adaptación. Porque lo que yo quiero conservar es la capacidad conflictiva que pueda establecer de crítica al sistema al que tendría que adaptarse. Sino lo que hago es crear sujetos iguales, en desmedro de capacidades individuales que puedan ser creativas y productivas, o sea que ese concepto yo lo sacaría.

Podemos decir un concepto más piagetiano. Una acomodación, una acomodación digamos que es más flexible. Más rica. Pero yo igual, creo que esos términos son muy peligrosos para ponerlos como objetivos de trabajo del psicopedagogo. Ese concepto de adaptación a mí me resulta rispioso ya sea para la formulación de una práctica psicopedagógica de adaptar un chico a la escuela, no no… eso es lo que yo pienso…

Ma. Inés: Otra habilidad: el manejo de situaciones problemáticas que puedan surgir tanto en el paciente como en el terapeuta.

Haydée: Si, si. Las modificaciones que se producen en el terapeuta, confrontando determinadas situaciones con lo que le pasa al paciente. Aparte el concepto de paciente habría que revisarlo. Porque la psicopedagogía tampoco es cuestión de consultorio paciente-terapeuta. Yo por empezar pienso que la actitud terapéutica, actitud, no actividad, tiene que tenerla todo el mundo como sujeto humano. Una actitud de comprensión. Pero no por eso terapeutizar todas las cosas, vos seguramente en tu casa, con tu marido y tus hijos, tenés cierta comprensión terapéutica de determinadas situaciones, pero no te convertís en el terapeuta de ellos.

Ma. Inés: Otra habilidad es tener herramientas para lograr una buena alianza terapéutica.

Haydée: Si, yo estoy de acuerdo con eso. Estoy de acuerdo con que hay que tener herramientas. Que hay que tener multiplicidad de enfoques. Y adecuarlos. Primero a la situación. A todo el mundo no le podés hacer una terapia psicoanalítica, no? Por empezar que yo discuto mucho eso con la psicopedagogía, no? Porque la psicopedagogía tiene un campo. No podés abordar el inconsciente. Para eso dejá a los terapeutas psicólogos. Yo creo que uno puede ver determinadas conflictivas que puedan dar evidencia edípica en el no aprender.  Es decir, fenómeno, pero será solamente por eso? No tendríamos nosotros que haber investigado con otras lecturas como hay ahora? distintas, no se, yo estoy en eso.

Ma. Inés: Autoconocimiento, autorregulación como características, del profesional.

Haydée: Si, la autorregulación es otro tema a considerar. Uno tiene que tener una cierta regulación emocional para poder enfocar situaciones muy difíciles. Eso es importantísimo. Pero yo les pido a los profesores justamente, que uno de los ejes, que no está en los programas, sino que está en las condiciones personales, se trabaje sobre eso. El hecho que las poblaciones que aspiren a ser psicopedagogos, vienen de situaciones muy conflictivas también, de mucha deprivación emocional, y no tanto económica, entonces tratamos con los profesores de que se vaya trabajando. Son pequeñas cosas que hacen, que muestran cómo esa persona no puede regularse. Y así pasa con los pacientes también. Si, eso me parece importante.

Ma. Inés: Buen ajuste psicológico general?

Haydée: Si

Ma. Inés: Experiencia vital. Este juicio de que a veces, hasta que no tenemos hijos, no podemos ser terapeuta de niños, o por la edad…

Haydée: No… (con tono de desestimar) No lo comparto, que hasta que no tenemos hijos no. Puede ser muy buen psicopedagogo aquel que no tiene hijos y que sin embargo tiene una comprensión del proyecto humano en la vida tan compleja que tenemos ahora, y que para mí es independiente. Si no cercenamos mucho, también. Y sin embargo he visto personas que no tienen hijos que son excelentes terapeutas educativos. No, eso no. Pero es cuestión de visión.

Ma. Inés: Y principios éticos y profesionales.

Haydée: Si, por eso trabajamos tanto, el comité de bioética y derechos humanos. Tratamos de tener una formación ética, bioética, en derechos humanos. Toda la bioética y la ética está puesta en lo farmacológico, en la atención del paciente, pero desconectado como el derecho humano. La formación ética nosotros lo trabajamos como derecho humano. En los programas lo estamos haciendo. En las cátedras que se han adherido a este proyecto, están sufriendo transformaciones en el contenido en función de la ética y los derechos humanos, porque son conceptos pivotes de abordaje. Veamos esto. Cuál es el derecho de apropiación que puede tener una persona, una familia, con respecto a un diagnóstico. Hay muchas instancias, para mí eso es una cosa fundamental, la formación en derechos humanos para un psicopedagogo, lo pondría como principio y fundamental.

Ma. Inés: Si, me sorprendió que fuera el último ítem.

Haydée: Claro, para mí es el primero. Con lo cual sesgaríamos el concepto de acomodación. Si hay una instancia ética, la acomodación no puede funcionar, porque es un acostumbramiento. Es aceptar determinadas instancias que no son éticas porque tenés que acomodar. En todo caso hay  que buscar otro tipo de intervención no psicopedagógica, sino una asistente educativo que pudiera andamiar un determinado proyecto, pero no busquemos un psicopedagogo, que tiene que tener ese margen de libertad personal, y de ética.

Ma. Inés: La última pregunta: es posible homologar psicopedagogo con terapeuta? está bien llamarlo así? Somos terapeutas?

Haydée: Tengo miedo que el concepto terapeuta acote mucho. Para mí también el psicopedagogo es un modificador social,  y la psicopedagogía debe ser entendida bajo el concepto de actitud terapéutica por oposición al concepto de acomodación social.

Puede haber desplazamiento de situaciones vividas al cuaderno, al material pedagógico. Entonces se necesita que el psicopedagogo tenga conocimientos psicoanalíticos. Pero acotar al problema de aprender, al cuaderno y al lápiz, no hace una sesión. Y sobre todo es importante involucrar a la familia. El involucramiento familiar es un factor esencial. 

Yo creo que hay que ver muchas cosas, todavía es un camino creativo que tienen que seguir ustedes.

¡Gracias Haydée!

En una reunión celebrando el Día de la Psicopedagogía (2018)

 

Y nos despedimos, yo más que emocionada de haber tenido este encuentro.

De haber escuchado tanta lucidez y profundidad en tiempos en que la formación psicopedagógica a veces se resume y se va reemplazando el espíritu de búsqueda e indagación.

En este encuentro, además de atesorarlo como algo único en mi carrera, me fui con muchísimas ideas, con ganas de seguir adelante, de mantener nuestro compromiso, tomar la posta de quienes nos preceden,  y de sostener a la Psicopedagogía como comunidad de producción académica y de trabajadores.

 


 

PD. La foto que encabeza este post pertenece a una entrevista de la página de la revista Sophía.

 

Gracias Haydée por permitirme publicar este encuentro!

María Inés

Por | 2019-05-02T19:02:10-03:00 abril 11th, 2019|[Ser Terapeuta]|5 Comentarios

  1. Patricia abril 12, 2019 at 1:06 pm - Reply

    Qué placer leer las reflexiones de Haydee. No sólo profesional, sino un ser humano extraordinario.
    Es alentadora la mirada que nos muestra en su relato, pues muchas veces uno se siente desorientado o fuera de foco, cómo suelo decir yo, del resto de las personas.
    Es verdad que todos los días , recibimos una realidad diferente, niños , adolescentes etiquetados por patologías, certificados de discapacidad, discriminación, dificultades emocionales, sociales, culturales, dónde nos piden indirectamente que adaptemos a ese niño/niña a una supuesta «normalidad», dentro del contexto q lo rodea.
    Me preguntó muchas veces Qué es lo normal? Para quién o quiénes?.
    Si debo participar de ese proyecto, dejando de lado la posibilidad de q ese niño/a pierda la capacidad de pensar por sí mismo, de cuestionar, de descubrir sus capacidades, de proyectar, de ser libre, de aprender acordé a su particularidad, entonces debería dejar de trabajar en lo que amo, pues quizás no entendí nada.
    Todos los días enfrentó situaciones diferentes , más o menos conflictivas ,pero creo que sí pongo la mirada en el todo q rodea a ese niño/a, mirada holistica por decirlo así, podemos juntos alcanzar lo que buscamos, descubrirlo, mejorarlo.
    En fin, es un pensamiento en voz alta, q me invita y convoca a reflexionar, replantear todos los días cuando recibo a un niño/a, qué me mira con curiosidad, interrogantes, y un flia conformada cómo sea hoy, depositando su esperanza, incertidumbre en el profesional que tiene adelante.
    Vaya tarea qué uno eligió.
    Este comentario tan real y enriquecedor, de quién admiro y respeto muchísimo, me alienta y me invita a seguir aprendiendo, y no perder la mirada, la escucha y la palabra.
    Una vez más, gracias María por este blog, intenso, bello, enriquecedor.

    • María Inés Acuña abril 13, 2019 at 12:29 am - Reply

      Gracias a vos Patri!! QUé bueno pensar juntas. Un gran abrazo.

    • Nora Kanje abril 14, 2019 at 11:04 am - Reply

      Felicitaciones María Inés en general por todo lo que haces ; por el blog ; y por esta entrevista!! Haydée …»persona tan necesaria»- al decir de Lima Quintana en sus versos/ canción- siempre nos enriquece con sus reflexiones .Sobre todo como nvitación / desafío a seguir profundizando y abriendo preguntas!! Para seguir re- leyendo!! Gracias!!

  2. […] de haber conversado con Haydée Echeverría, cuya entrevista está aquí ➡ publicada, y también con Marina Müller, aquí ➡ el artículo, seguí pensando en […]

  3. Mariela septiembre 17, 2020 at 6:59 pm - Reply

    Que hermosa entrevista y cuantas verdades aparecen en ella. Todos los dias enfrentando la realidad de un niño que le piden que se ADAPTE, que no entiende por que lo reta tanto «la seño»; si «solo estaba jugando». Adecuaciones, adaptaciones, para que el niño quepa en la escuela. Para cuando escuchar que la escuela se ACOMODA para TODOS los niños???
    Besos enormes y gracias por estas publicaciones.

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