Lo que mi paciente me muestra

Todas las psicopedagogas y psicopedagogos, terapeutas en general, y más específicamente de niños y niñas,  tenemos una fuerte inclinación a dar ayuda, vocación de servicio.

Es muy fácil identificarnos con los aspectos positivos de nuestra tarea. Somos gente buena que quiere hacer el bien. Mantenemos por encima de nuestra actividad ciertos ideales y valores que no abandonamos, mantos protectores de nuestra posición.

Pero atención ✋: es un trabajo, una actividad laboral-profesional. Y como cualquier otra tenemos que asumir las responsabilidades y los costos que exceden a las buenas intenciones. Entre los cuales está darnos tiempo para la reflexión y estar permeables a los cambios, a la evolución del conocimiento, a las lógicas modificaciones en la propia población con la que trabajamos. En mi caso, niños, niñas y sus familias. Las nuevas familias viviendo nuevas realidades y nuevas necesidades. Y nosotros operando ahí.

Si nos cuesta discutir y confrontar nuestras propias posiciones, elegimos plataformas que nos dan firmeza (rigidez?)  desde donde mirar y proceder, pero corremos el riesgo de limitarnos. Hay que seguir estudiando, seguir cuestionando y buscando. Esta es una responsabilidad más que una obligación.

En este montón de años de trabajo he visto fuertes discusiones entre posiciones y personalidades, verdades definitivas que al final fueron pasando y sólo sobrevivieron los antagonismos clásicos en sus nuevas formas.

¿Porqué ando pensando esto?

Porque lo que queda, lo que sirve, lo que prueba el camino correcto es lo que me muestra mi paciente en cada sesión, en cada conjunto de sesiones, en su recorrido personal.

Porque me permite verificar si

  • mi análisis de situación desde el marco teórico que me da herramientas para operar
  • mis horas de estudio
  • mis elecciones y decisiones,
  • mis recursos,

fueron los adecuados, si entendí lo que le pasa y le propuse lo que necesita.

Pero a él o a ella, no le importa qué libro leí, o de qué paper saqué ideas para ayudarl@, eso no le importa. Ese es un asunto mío. Esa es responsabilidad mía.

Me tiene que preocupar y ocupar, no porque tengo una misión con él o ella, o un fin valioso para su vida, sino porque es nuestra función como profesionales que ofrecemos nuestros servicios, por los que hay una demanda, se paga dinero y se requiere para conseguir ciertos objetivos.

Y disculpen que hoy hago esta pausa reflexiva y autorreferencial, suspendo momentáneamente la búsqueda en webs, lectura de archivos y decido no extenderme por las miles de alternativas para trabajar en cuarentena.

Porque llena de gozo y orgullo comparto este dibujo, con permiso de una familia. El dibujo de ellos en su casa, con sus mascotas, con mi paciente sentado frente a una mesa de comedor donde hay un celular, y si miran el globito, estoy yo. Trabajando con él, manteniendo nuestras sesiones. Leyendo y escribiendo. Algo que desde hace mucho tiempo estamos trabajando pero que se nos escurría como consecuencia de una dificultad muy clara y limitante. Pero que hoy está cediendo. Con la cuarentena encima y reacomodando esquemas de trabajo seguimos dando servicio.

Y si a mi paciente le fue bien, a mí también.

Nos leemos la semana que viene

María Inés Acuña

Psicopedagoga

Por | 2020-06-25T15:18:38-03:00 junio 25th, 2020|[ Novedad ], [Ser Terapeuta]|7 Comentarios

  1. Maura junio 25, 2020 at 7:34 pm - Reply

    Hermosa reflexión! Tan necesaria es la pausa aún en momentos de «pausa», para poder mirar desde afuera lo que venimos haciendo, para poder seguir haciendo, aprendiendo y siendo…Gracias Ma Inés!!!!

    • María Inés Acuña junio 26, 2020 at 12:00 pm - Reply

      Gracias a vos Maura!

  2. Ivana Corrado junio 26, 2020 at 6:39 pm - Reply

    Tus escritos siempre llevan a la reflexión y a la emoción.

  3. Analia Eugenia junio 27, 2020 at 12:46 pm - Reply

    Coincido..y me encuentro en un lugar similar…pausa y si a tu paciencia le va bien…me encanto!

  4. Maria julio 7, 2020 at 2:00 am - Reply

    Ma.Ines hoy descubrí tu blog y nuevamente te comento q no puedo de dejar de leer tus art y entrevistas a mis grandes y admiradas maestras durante mi formación universitaria y post a ella tb. Sara Pain, Marina Müller ,Alicia Fernandez dejaron un sello inolvidable! ya en la Universidad me motivaron c sus libros a reconfirmar la q sería a futuro mi profesión .dde ahora seré una seguidora d tu blog. Abrazos ❤

    • María Inés Acuña julio 7, 2020 at 5:19 pm - Reply

      Muchas gracias Kuky! Bienvenida, qué bueno que te gusta el Blog!

  5. Yamila Galassi agosto 5, 2020 at 10:06 am - Reply

    Gracias Inés por compartir!!!

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